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La idea de mito, puede entenderse no sólo como algo propio de los cuentos griegos, sino también como una manera de pensar. En sí, el origen de la palabra mito proviene de Mythus, que en la antigua mitología griega significaba simplemente contar historias. En este sentido, y a continuación, exploraremos como los mitos, los cuentos y el pensar ayudan a formar identidades.

 

Siguiendo con la relación entre mitos y cuentos, es interesante encontrar comunes denominadores entre diferentes formas de cuentos e historias. Por ejemplo, podemos ver que dibujos animados para niños, una pelea de lucha libre, una novela o una película pornográfica, básicamente pueden tener la misma estructura y comunicar algo en común, por ejemplo, la transformación de un personaje de triste a feliz a partir de alguna acción que él o ella se atreve a realizar. De hecho, una historia puede entenderse solo como “el período existente entre el planteo de un enigma y su solución” (Cowie, 1996: 55).

Dentro de este contexto podríamos preguntarnos: ¿por qué Caperucita Roja existe? Una respuesta podría venir de Todorov (Todorov, 1990). Él encuentra que el texto de Caperucita Roja funcionaría como un mito a través del cual se le podría explicar a una niña sobre los peligros de caminar sola por el bosque. En donde el lobo se convertiría en la encarnación del peligro de alguien que podría emboscar a cualquier niña desde las sombras de su camino. De esta manera esta historia, como cualquier otro cuento, es un mecanismo mediante el cual la sociedad empieza a explicar -incluso a sus nuevos miembros- la manera de reaccionar frente a los peligros que tendrán que hacer frente durante su vida futura. Esto la sociedad lo hace a través de una historia supuestamente inocente, que sin embargo abarca, como todo mito, lo que puede ocurrir y en consecuencia lo qué se podría hacer ante esa situación. Y se plantea este tema dentro de los límites de lo que se considera políticamente correcto para esa sociedad.

Del mismo modo, ¿por qué a una adolescente le impacta tanto una película como Drácula? Puede ser debido al miedo que le despierta de antemano la posibilidad de ser besada en el cuello y convertirse en alguien salvaje que pertenece al mundo de los instintos, la lujuria, la sangre y la pasión. Además, el miedo que le despierta ser poseída por esa persona mayor que usa gel y que sólo quiere morderle el cuello, haciendo que ella pierda todo lo que tiene y todo lo que es. Algo que en el tiempo victoriano en que esta historia fue escrita, era algo terrible, haciendo que esa situación sea el parámetro de temores hasta de mujeres adultas.

O, ¿qué es lo que hace que al fútbol poderoso? Es el posibilidad que el mito encuentre un final abierto, o quizás el buscar al ganador entre uno y otro mito.

Por ejemplo, un desconocido país africano enfrenta a Inglaterra. Donde el tumultuoso, irresponsable e irrespetuoso país choca con el derecho de las tradiciones, con el orgullo de ser lo que uno es, y con la historia de Inglaterra. Un orgullo que en el pasado Inglaterra expresó a través de la guerra, pero que ahora se intenta mantener a través del fútbol. Entonces, lo que estamos otorgando a esta actividad deportiva es la posibilidad de encontrar la respuesta imaginaria a lo que puede pasar en la relación entre un débil y un fuerte, entre un pobre y un poderoso, todo para tratar de anticipar como será el futuro y hasta nuestro futuro. Todo desde esta fantasía simbólica de creer que la realidad será entendida a partir de un juego de mitos.

 

Asimismo, la búsqueda de certezas a través del control mitos abarca todos los aspectos de la vida social, mostrándonos resultados posibles, incluso en esferas de la vida religiosa o política. Tomemos como ejemplo al dibujo animado para niños “Las Chicas Superpoderosas” -al que se lo podría considerar una variante de Frankenstein- donde se puede observar a estas tres niñas creadas por un científico por medio de una mezcla de componentes inanimados.

El efecto de estos personajes representa, por un lado, el papel de la mujer en la época actual, donde la mujer ocupa un espacio similar al tradicional del hombre, incluso el mismo papel de superhéroe, hasta ahí todo bien.

 

Sin embargo, y por otro lado, también ayuda a imaginar como modelo de mujer a las occidentales, ya que las chicas son las tres de tez blanca. También, que la lucha de estas chicas es contra un enemigo llamado Mojo Jojo. Este enemigo está representado por la figura de un mono que lleva un sombrero particular. La figura de este mono humanizado puede ser entendida como de alguien que procede de su hábitat, lo que llevaría a pensar que Mojo Jojo proviene del tercer mundo.

 

Es decir, este mono humano puede ser de África, Asia o América Latina. Este hecho, añadido a su sombrero árabe, musulmán o asiático, acota la caracterización del personaje, dirigiéndola a la idea de encarnar lo que es diferente por parte de esa comunidad blanca, ubicando a Mojo Jojo en el rol del “otro”. Por lo tanto, las Chicas Superpoderosas deben básicamente proteger a la sociedad de alguien que quiere destruirla, ellas deben defender la ciudad del peligro que representa la figura de un personaje de Asia que increíblemente anticipa a un Bin Laden. Es decir, que ya desde este inocente juego de rol, los buenos y el mal, el que quiere destruir y el que no quiere la destrucción, la normal y lo anormal, se construye a través de mitos el establecimiento de una lectura hegemónica del quién es quién en la sociedad de los telespectadores.

 

Como balance de estas historias, se pueden pensar que en realidad el conjunto de la producción cultural tiene la función social de materializar futuros posibles para las personas que esa cultura involucra, porque como dice Adorno, parece que todo ser humano encuentra su prototipo en las historias (Adorno, 1999).

 

En este sentido, el mito conduce a la síntesis de las opciones que la cultura considera disponibles, con vistas a influir en las opciones existentes. Como Lévi-Strauss señaló (Levi-Strauss, 1966), un mito puede ser considerado como un instinto de conocimiento que intenta encontrar certezas mediante la simplificación de las posibilidades existentes o no, por medio de graficar situaciones similares. Así, el mito se convierte en una causa y efecto que le ofrece a la persona la ilusión de leer lo que sucederá después.

Además, el mito puede considerarse como un recurso educativo que integra socialmente a las personas en comportamientos prefijados. Es decir, el mito mueve al espectador hacia prejuicios relacionados con el tema. Por lo que el mito es una relación que involucra a los procesos individuales de construcción de las persona, así como también de las identificaciones colectivas. En este esquema, también podemos llegar a que una identidad se constituye por medio de un mecanismo similar al que hemos explorado sobre los mitos. Como plantea Laclau, la construcción de una identidad se basa en la exclusión de algo, estableciéndose una jerarquía violenta entre los dos polos restantes (Laclau, 1985), lo bueno y lo malo, el éxito y el fracaso, un mito u otro.


© Sebastián Guerrini, 2009

2 comments to “Nosotros y los mitos”

  1. ricardo braicovich arq. |

    excelente vision de los mitos y descubrir, a traves de tus expresiones, su influencia actitudinal en el inconciente colectivo segun como se plantean socialmente… que bueno proyectar una formacion mas amplia para que la sociedad disuelva con creatividad esos mandatos, los transforme, evolucionen y no persistan en un presidio colectivo.
    mb, gracias.
    ricardo

  2. admin |

    Gracias Ricardo, yo creo que el primer paso para quedar menos preso de los mitos es ampliar las alternativas existentes de abordaje de cualquier tema. Esto es, no quedar preso de los blanco o negros, de los santos o demonios y ramificar las posibilidades de elección y aprendizaje que siempre existen.
    Un abrazo,

    Sebastián

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